El cristal no solo delimita: permite incorporar luz natural, abrir visuales y ordenar la relación entre interior y exterior. En cubiertas vidriadas, techos y claraboyas, su correcta utilización mejora la iluminación natural del espacio y reduce la necesidad de luz artificial durante gran parte del día, impactando de forma directa en el confort de uso.
En barandas interiores y exteriores, el cristal funciona como un material noble y resistente que aporta seguridad sin interrumpir la continuidad visual.
Una solución de estética liviana que prioriza la transparencia y la continuidad visual. El sistema de fijación puntual permite integrar el cristal al entorno sin interferir en la arquitectura, manteniendo seguridad y resistencia.
Indicadas cuando se requiere una estructura más visible y robusta. Las columnas aportan rigidez y permiten resolver grandes paños de cristal, siendo una opción habitual en balcones y espacios de uso intensivo.
Combinan soporte estructural y fijación puntual del cristal, logrando seguridad, transparencia y una lectura arquitectónica limpia, tanto en interiores como en exteriores.
Una alternativa que reduce el impacto visual de la estructura, manteniendo seguridad y continuidad. Los minipostes permiten resolver barandas con una imagen más limpia y contemporánea.